...levantar las voces con pequeñas iniciativas y llevarlas adelante”
Mons. Julio Bonino entrevistado por Radio Vaticana
Ante la emergencia social colaborar desde nuestra identidad”, destacó el Pastor En el marco del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental” organizado por la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) y la Universidad Católica del Uruguay (UCU), en la pasada jornada tuvo lugar el segundo panel denominado “Iglesia e inclusión social”.La apertura del panel estuvo a cargo del Presidente del Departamento de Pastoral Social de la CEU, Mons. Julio Bonino (Obispo de Tacuarembó) quien, entrevistado por la periodista Alina Tufani de Radio Vaticana, destacó que “el episcopado uruguayo como no podía ser de otra manera, ha invitado a la comunidad católica a que inventemos formas de celebrar junto con todos los uruguayos esta oportunidad, que tomando las palabras de Juan Pablo II es oportunidad de dar gracias por lo que hemos vivido, de dar un paso de responsabilidad con el presente y de proyectar al futuro con esperanza”.
El Pastor anticipó en la entrevista efectuada por la periodista Tufani que en el panel no se presentarían discursos abarcativos sino experiencias concretas de lo que la Iglesia está haciendo.
En el panel se abordaron los siguientes temas:
- Micro-créditos y emprendimientos: una ruta hacia la inclusión social, a cargo de Wilfredo Ponce de León·
- El desafío de humanizar el sistema carcelario, que fue abordado por el Pbro. Javier Galdona·
- Acompañando a la maternidad y la paternidad en la adolescencia, por Fabiana Barrios (Casa Luna)·
- Los caminos para la integración social de jóvenes y adolescentes, que estuvo a cargo del P. Mateo Méndez sdb
Mons. Bonino destacó que con motivo de esta celebración de la Carta Pastoral el Departamento de Pastoral Social “hizo una encuesta que intentaba ponerles el micrófono a las comunidades rurales para poder hacer resonar en el país voces del campo que son los más alejados”. En este sentido, el Obispo añadió que “hemos sido invitados por la Conferencia de Aparecida a vivir más intensamente el llamado de la misión y no hay duda de que dentro de los más alejados de los servicios sociales y eclesiales están los que viven y trabajan en el campo”. “Un signo misionero es intentar llegar a ellos para entablar un diálogo”, subrayó.
El Pastor adelantó que con las conclusiones de esa encuesta, en una futura reunión de la Conferencia Episcopal se tratará la elaboración conjunta de un mensaje sobre la realidad de las comunidades rurales.
La Iglesia ante la emergencia social Mons. Bonino señaló que “la Pastoral Social de un país tiene mucho que ver con lo que en el país está sucediendo” y ante la emergencia social “discernimos que lo que tenemos que hacer es colaborar desde nuestra identidad”.
El Presidente del Departamento de Pastoral Social y Cáritas Uruguaya destacó como una de las emergencias sociales la realidad de la población carcelaria pues en ese ámbito “se da en nuestro país una verdadero reclamo en cuanto a derechos humanos”. Explicó que en el panel se ofreció el testimonio de lo que se está realizando en la pastoral carcelaria. “Los presos son una población que ha crecido en número y decrecido en edades, siendo cada vez más jóvenes los que están en situaciones que no son humanas”, precisó.
El Obispo señaló en la entrevista que “otras de las realidades que tenemos que encarar es el embate del narcotráfico que introdujo la pasta base, que es verdaderamente un veneno, con un efecto muy rápido sobre las conductas y el proceso de adicción es también rapidísimo”. En este sentido al Pastor aseveró que desde la Pastoral Social están trabajando en dinámicas de colaboración tendientes a la prevención, el acompañamiento y a la reinserción del que padece la enfermedad de la adicción. “La violencia que cobra tantas víctimas y deja tantas marcas” es también una realidad en la que procura efectuar su aporte la Pastoral Social mediante la preparación de personas que ayuden en “los procesos de reconciliación y de sanación”. Sobre este particular, el Obispo indicó que se organizan cursos para preparar a personas que ayuden a encarar la conflictividad social que “ha crecido tanto en este tiempo”.
Como consecuencia del deterioro de la institución familiar en Uruguay se da como en muchos otros lugares de América Latina, la problemática el embarazo adolescente. “Hay que implementar policlínicas ginecológicas para adolescentes porque el trato que hay que tener es muy diferente”, puntualizó Mons. Bonino.
Consultado por la periodista Tufani en torno a la incidencia de la Iglesia en la historia de Uruguay, el Pastor recordó que el Estado y la Iglesia están absolutamente separados desde principios del siglo pasado”. Sostuvo que pese al enfrentamiento inicial, el paso de los años han demostrado que “el no tener compromiso nos da una gran libertad”. Mons. Bonino aclaró que en las mediciones que se hacen usualmente sobre las instituciones la Iglesia no está de ninguna manera en el último lugar, más allá que en los debates debamos decir cosas que muchas veces no gustan”. “Sin ser dueños de la situación levantamos la voz para decir lo que indica el Evangelio entablando un diálogo de mutua colaboración”, manifestó. “Yo creo que vale la pena en este pequeño país levantar las voces con estas pequeñas iniciativas y llevarlas adelante”, concluyó el Obispo de Tacuarembó.
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